Cuando alguien decide comprar vivienda, hay una fase que suele generar muchas expectativas… y también bastante confusión: la fase de visitas a inmuebles.
Es el momento en el que se ven pisos, se comparan sensaciones y empiezan a aparecer preguntas que antes no estaban.
En ese punto, el papel de un Personal Shopper Inmobiliario (PSI) puede ir mucho más allá de simplemente acompañar a ver viviendas.
A veces, una conversación lo explica mejor.
Una conversación sobre lo que hace realmente un PSI
— Pues los PSI damos la cara por el comprador para que compre lo mejor posible, en todos los sentidos —sorbe con gusto su café.
— Entonces —pregunta su amigo—, podéis ayudar desde la búsqueda del inmueble off-market y de diferentes alternativas de financiación, pasando por el chequeo del arquitecto, hasta el control legal de todo el proceso.
— Pasando por la negociación… —apunta el PSI.
— Ahí es nada.
— Y luego, sugerencias… ¡Es que se pueden encargar un estudio de los vecinos o solicitar un análisis geopático o cómo ayudar con los cambios de suministros o…!
— O sea, tipo servicio a la carta para cada proyecto.
— Si vemos que el proyecto es viable e interesante, claro que sí. Piensa que cada plato tiene muchos ingredientes…
— Entonces… ¿un plato podría ser el de hacer las visitas a los inmuebles?
La fase de visitas a viviendas
La fase de visitar viviendas es una de las más visibles del proceso de compra, pero en realidad no es solo ir viendo pisos.
Las visitas permiten:
- comprobar si un inmueble encaja realmente con el proyecto de vida del comprador
- detectar posibles problemas que no aparecen en los anuncios
- comparar alternativas de vivienda con más criterio
- entender mejor el mercado en el que se está buscando
Por eso, cuando un comprador visita inmuebles acompañado por un Personal Shopper Inmobiliario, la visita suele tener más análisis y menos improvisación.
Visitar pisos no es solo mirar
A primera vista, visitar un piso puede parecer algo sencillo.
Pero en una visita bien planteada se están observando muchas cosas al mismo tiempo:
- el estado real del inmueble
- el edificio y sus zonas comunes
- el entorno y la calle
- la situación legal de la vivienda
- el encaje con lo que realmente busca el comprador
Porque comprar vivienda no consiste solo en ver pisos.
Consiste en saber cuál merece realmente la pena.
Edu Báguena

