🤔 ¿Qué pasa con el Agente del Vendedor cuando aparece un Personal Shopper Inmobiliario (P.S.I.)?
Si la Agencia debe vender en las mejores condiciones posibles para su cliente vendedor,
y el P.S.I. representa al comprador para comprar en las mejores condiciones posibles…
¿Estamos ante una pelea?
Más bien es como una canción a dos voces. Cada parte defiende su papel, pero el objetivo es común:
🎼 cerrar el trato satisfactoriamente.
Cuando el P.S.I. es profesional, su “aparición” no complica el proceso. Lo ordena.
Aporta, por ejemplo:
Un comprador previamente cualificado.
Con los deberes hechos de verdad. No con el típico “si sale algo luminoso, con tantos metros y a tal precio, me avisas”. Los deberes bien hechos implican análisis financiero, estrategia, prioridades claras y capacidad real de decisión.
Y aquí conviene recordar algo importante del Código Deontológico de AEPSI:
el P.S.I. solo percibe honorarios del comprador. Eso garantiza independencia y foco.
También aporta algo menos visible, pero clave: gestión emocional.
El agente del vendedor ya tiene suficiente con las emociones de su cliente. Cuando el comprador está representado, sus expectativas, miedos y negociaciones se canalizan de forma profesional. Se reduce ruido y aumenta claridad.
Y, por supuesto, facilita el acercamiento de posiciones.
Dos profesionales hablando el mismo idioma pueden construir soluciones donde otros solo ven fricción.
En resumen:
Cuando hay colegas que entienden el proceso, que trabajan con rigor y que comparten el objetivo de cerrar el trato de forma satisfactoria para todas las partes, el camino suele ser más fluido.
Y entonces sí, llega ese “give me five” final 🤝
El que de verdad importa.
Soy Personal Shopper Inmobiliario en Barcelona ciudad
(aicat 5720 y aepsi 135)
y me encantan esos give-5 tras la compra de un hogar.
