No hace mucho estuve en la oficina de Eva, una excompañera de mis inicios en la inmobiliaria (allá por el Pleistoceno 😄).
Encima de su mesa había algo curioso:
👉 una piedra redonda, pulida…
👉 con una sonrisa dibujada
Una piedra “smiley”.
Y me hizo pensar.
La piedra no cambia nada… pero lo cambia todo
No voy de coach (ojalá 😅).
Pero hay algo que todos sabemos y no siempre aplicamos:
👉 lo de la botella medio llena o medio vacía
El problema: creemos que somos “así”
Cuando algo no nos encaja, solemos decir:
👉 “yo soy así”
👉 “no voy a cambiar”
Y nos quedamos ahí.
Pero… ¿y si sí pudiéramos cambiar el enfoque?
No la realidad.
👉 la forma de verla
Un pequeño truco que funciona
En una formación nos decían:
👉 fuerza una sonrisa antes de hacer algo incómodo
Ejemplo claro:
👉 hacer una llamada
👉 tomar una decisión
👉 enfrentarte a algo que te cuesta
Parece una tontería.
Pero no lo es.
La clave: repetir hasta que se convierte en hábito
Cuando lo haces de forma constante:
👉 cambia tu actitud
👉 cambia cómo afrontas las cosas
👉 cambia incluso el resultado
Lo digo por experiencia.
La piedra como recordatorio
Esa piedra en la mesa no hace nada.
Pero te recuerda algo importante:
👉 cómo quieres afrontar el día
¿Y si aplicas esto a decisiones importantes?
Porque no solo vale para pequeñas acciones.
También vale para decisiones grandes.
Como comprar vivienda
Cuando estás en ese proceso:
👉 dudas
👉 incertidumbre
👉 presión
Y tu actitud influye más de lo que parece.
El enfoque cambia el resultado
Puedes:
👉 bloquearte
👉 verlo todo como problema
O puedes:
👉 ordenar
👉 analizar
👉 avanzar con claridad
No se trata de negar la realidad
Las “1.000 botellas” seguirán ahí.
Los problemas también.
Se trata de cómo decides enfrentarlos
👉 con resignación
👉 o con criterio y actitud
Y eso… sí depende de ti
Y también de con quién te rodeas.
Porque decidir mejor no es solo saber más
Es:
👉 pensar mejor
👉 sentir mejor
👉 actuar mejor
Moraleja
Que no te digan que “menos da una piedra”.
Porque a veces…
👉 una piedra cambia más de lo que parece
Edu Báguena

